Camino entre árboles

Tú y mis huecas palabras

Si lograse siquiera aproximarme
con dos palabras a tu esencia,
si pronunciara “Senda Victoriosa”,
estaría pecando, ingrato con tus misterios.

Medito palabras, imágenes, músicas.
Nada. Todo son
espejos deformes, copias filmadas
en discutibles calidades.

Quiero pensar
que conformáis el yin
y el yang
y mis huecas palabras.

Anuncios

Senda victoriosa

La senda de tus ojos muestra oscuridades
como la arqueada huella de los árboles abrazados
que entre sus troncos dejan un paso terroso
a pesar de que sus ramas se abrazan con fuerza.

La senda de tus ojos abre verdades,
de esas que no brillan con luces fluorescentes,
que estresan desalientos de malhadados
y vuelan entre mentes demasiado despistadas.

Esa senda atraviesa como paso de deidades
mis palabras, las dispersa y disgrega. Me deja
sin sentido, perdido en laberintos de pestañas,
carcomido por tu existir.

Luces pausada, sin ganas, sin parafernalia,
arropada por un quedo suspiro. Luces
austera, con mirada arábiga, con salmos
para oídos legos.

Que metal bruñido no puede captar tus llamas
sin arder en una mudez extrema,
ni implorar puede el hielo antes
de desvanecerse entre figuras vaporosas,
carcomido por tu existir.